ACTIVIDAD FÍSICA Y SALUD. La figura del Entrenador Personal

Estaba leyendo la prensa de hoy y por casualidad he vuelto a caer en una de esas noticias (os dejo el enlace) que aparecen periodicamente y que ratifican, como un gran descubrimiento, la relación que existe entre la actividad física y la salud de las personas. Ya os adelanto que no descubre nada nuevo, solo ratifica algo que hace tiempo que innumerables estudios están demostrando un día tras otro.

Hablamos de las evidencias que existen sobre como la actividad física programada por un profesional especializado puede resultar tan eficaz en la prevención y cura de algunas enfermedades como el mas potente de los medicamentos conocidos. Algunas de tanta importancia como patologías cardíacas o trastornos metabólicos. Actualmente hay poca discusión sobre esta relación AF-Salud.DSC_3205

Por todo ello resulta decepcionante comprobar como hay aun mucha gente, incluidos el propio sistema de salud, que siguen sin querer entenderlo y hacer suya la metodología de prescribir ejercicio de la mano de un profesional. Seguimos actuando bajo un modelo que sigue basando el proceso de prevención-curación en la prescripción de medicamentos para cualquier dolencia, sea cual sea, y sin dedicar el mas mínimo esfuerzo a proponer  alternativas mas sencillas, naturales e incluso con menos contraindicaciones, que puedan curar o mejorar la situación del paciente. Cuidado que no quiero decir con esto que los medicamentos no sean necesarios, para nada, pero tampoco debemos asumir que son siempre la única, o la mejor, de las opciones.

Es por ello, que se hace imprescindible trabajar para hacer entender a la sociedad la importancia de poder dominar un “método” tan eficaz, sencillo y barato como es la actividad física en el control y gestión de determinadas patologías, algunas de ellas muy graves para la salud, así como la necesidad de prescribir la actividad física programada como un método preventivo a largo plazo. Así mismo, y esa sería la segunda derivada, debería empezar a considerarse a los entrenadores personales bien formados, como agentes de salud, porque eso es lo que realmente somos, agentes de salud.

Si os pido que penséis en la imagen de un entrenador personal, rápidamente os vendrá a la mente la foto de una persona cachas machacando en un gimnasio a clientes que buscan mejorar su estética personal y/o ponerse también cachas. Reconocerlo, esa es la imagen que la gran mayoría habéis visualizado en vuestra mente.

Afortunadamente, un entrenador personal no es únicamente un entrenador deportivo, que también lo es, y puede ayudarte, y mucho, a mejorar tu rendimiento deportivo en aquellas actividades que practiques. A mi me encanta correr y disfruto entrenando corredores, pero no es lo único que puedo hacer.

Un entrenador personal con la formación adecuada, puede asesorar para mejorar la composición corporal, ayudar a tratar la obesidad, la activación muscular, obtener mejoras del sistema cardiovascular, mejorar la funcionalidad y la movilidad de personas con dificultades, participar de la recuperación de lesiones, tratar dolencias de espalda, trabajar la higiene postural, conseguir que una persona mayor pueda valerse por si misma…. no acabaría y todo eso, se resume en definitiva con una palabra: SALUD.

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Fui muy consciente de este problema cuando la propia gente de mi entorno me ha ido confensando la enorme sorpresa que les produce cuando les explico lo que hago o ven el temario de todo lo que he tenido que estudiar,  o les explico el contenido de algunos de los cursos en los que participo. Se sorprenden cuando les explico como funciona su columna vertebral y como cuidarla, de la zona neutra, el ritmo lumbo-pélvico, la biomecánica del raquis o la importancia del core en el control postural y las dolencias de espalda. Cuando les explico como corregir y ajustar desequilibrios musculares o activar musculatura inhibida con el fin de evitar dolencias y mejorar la funcionalidad, cuando se dan cuenta de los conocimientos sobre determinadas patologías. Cuando les explico como he llegado a discutir  de anatomía con un médico, o como he trabajado desde cero con personas que padecen patologías raquídeas ayudándoles a minimizar dolores lumbares, o mejorar los parámetros bioquímicos de personas con obesidad y/o Diabetes mellitus de Tipo II,. Perdonad por el rollo, no acabaría….. entonces se sorprenden! Y si, es así, incluso mi entorno cercano me ha imaginado inicialmente como el típico cachas entrenado a gente adinerada y nunca como un agente de salud. Y para mas inri, ni estoy cachas, ni entreno gente adinerada… resulta decepcionante.

En otros países, el entrenador personal tiene otro reconocimiento y es habitual verlos trabajar de la mano de fisioterapeutas y médicos para tratar al paciente de forma multidisciplinar y aunando esfuerzos para obtener los mejores resultados posibles. Aquí, como en muchas otras cosas, estamos a años luz de esa situación idílica, pero hay que trabajar para que la sociedad lo entienda y vea en la figura del entrenador personal un profesional que puede ayudarle a mejorar su calidad de vida. debemos ser los primeros que expliquemos a la sociedad que podemos hacer y como lo hacemos. Depende de nosotros mostrarnos como lo que realmente somos, agentes de salud!

Carlos Gardón López

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